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Al trote por las calles de Roma

Elisabetta Piqué


Domingo 22 de enero de 2006

Seis de la mañana en Piazza Navona. Los cafés comienzan a levantar sus persianas, algún barrendero recoge los resabios de una jornada, como todas, llena de turistas, y casi no hay un alma alrededor de la famosa fuente de los Cuatro Ríos, de Bernini. De repente, desde el vicolo que lleva a la Piazza Campo dei Fiori, aparece una figura impecablemente vestida con un equipo de gimnasia flúo muy adherente, trotando junto a un entrenador. La pareja de deportistas, que es obviamente extranjera, da una vuelta a la plaza al trote, pero no se detiene a contemplar uno de los puntos más bellos de Roma. Sigue corriendo a buen ritmo, dirigiéndose ahora hacia el Panteón, otro monumento de visita obligada, que queda muy cerca.

La última tendencia de turismo alternativo en Roma se llama "sight-jogging". ¿De qué se trata? De levantarse muy temprano y hacer jogging cuando la ciudad eterna comienza a despertarse, acompañado por un personal trainer que, sin ser guía turístico, mostrará las bellezas de la capital italiana. El "sight-jogging" es practicado sobre todo por ejecutivos ingleses y norteamericanos, que vienen por trabajo, por pocos días, y que logran combinar así su fanatismo por el deporte con su interés por el arte.

"Los clientes nos contactan a través del sitio www.sightjogging.it y acuerdan con uno de nuestros personal trainers el recorrido preferido, entre los siete que tenemos a disposición", explica Carolina Gasparetto, que en septiembre último puso en marcha este nuevo nicho del turismo alternativo. La idea, al parecer, está teniendo bastante éxito. Aunque no es para todos los bolsillos: una hora de sight-jogging cuesta 70 euros (unos 85 dólares) por persona, o 140 (170 dólares) para grupos de cuatro.

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